DEL RÍO TINTO A MARTE: UNA EXPERIENCIA ESPECIAL…

Del río Tinto a Marte

Se agotaron las plazas para participar en la actividad.

El pasado martes 22 de agosto, al caer la tarde, se desarrolló en el entorno de Peña de Hierro, en la localidad de Nerva (Huelva), una actividad que bajo el título “Viaje al espacio: desde el río Tinto a las estrellas” organizada por fieldworkRIOTINTO, realizó un recorrido por los 30 años de investigación que han supuesto un nuevo campo de avance científico, y base para las futuras misiones de exploración espacial.

Dividida en dos partes, con un sendero inicial con el que se visitaron los diferentes escenarios que han acogido los trabajos desarrollados por los investigadores de la NASA, ESA y CAB, y un taller de estrellas con el que se finalizó al caer la noche, esta iniciativa congregó a un buen número de asistentes llegados de diferentes puntos de la geografía nacional, así como algunos italianos, polacos y franceses que aprovecharon sus vacaciones para disfrutar esta experiencia, completándose el aforo previsto.

Sobre un escenario auténticamente marciano, en el que a cada paso iba cambiando el paisaje, el grupo fue planteándose las mismas preguntas que atrajeron la atención de los científicos durante estos años ¿Qué similitudes guarda con Marte y otros planetas y satélites del Sistema Solar? ¿Realmente acoge vida este entorno? Tras cruzar un auténtico erial sobre un camino colorido por la riqueza mineral, llegamos al río Tinto, hoy en día conocido internacionalmente, gracias a la proyección alcanzada por su importancia en el planteamiento de futuras misiones espaciales, pero que siempre estuvo aquí, y poco a poco fuimos encontrando las primeras respuestas observando la evolución de sus aguas desde su nacimiento: estructuras y colores que suponen indicios de que la vida se abre paso en condiciones extremas, dando lugar a un singular ecosistema que nos permite encontrar algas con más de 1 metro de longitud ¿Cómo es posible en ausencia de oxígeno? Y si esto sucede en la superficie ¿Qué pasa bajo nuestros pies? En este punto llegamos al lugar donde los equipos han realizado prospecciones que han permitido conocer cómo funciona el flujo subterráneo de aguas, y comprobar que es equivalente a los hábitats estudiados en el cauce del río Tinto, por lo tanto, estamos antes una situación que habría sido posible en entornos similares, es decir, ricos en minerales de hierro y con flujos de agua… ¿sería Marte ese lugar?

Proyecto MA.R.T.E.

El último tramo del recorrido nos llevó hasta el campo de experimentación de la instrumentación que nos dará las respuestas en las futuras misiones, un entorno degradado por la actividad minera que, a 600 metros de profundidad, guarda el auténtico laboratorio natural que el proyecto SOLID trata de desentrañar: una masa mineral que acoge una colonia de bacterias extremófilas gracias a la presencia de agua… y lo hará gracias al trabajo de los equipos españoles que lideran este campo de trabajo.

Una vez finalizado este suave sendero llegó el momento de preparar el taller de estrellas, una interesante actividad que desarrolló engranajes ciencia, y que suponía un gran punto final que enlazó lo que habíamos conocido sobre el terreno, con aquellos lugares distantes donde, algún día, llegará la tecnología que hoy en día se desarrolla en la comarca.

Durante la tarde tuvimos la ocasión de conocer los diferentes proyectos que poco a poco van completando un puzzle que nos permitirá encontrar evidencias de vida en algún otro punto del Sistema Solar distinto a la Tierra, a los que aún le queda un largo camino por recorrer. Hoy, términos como M.A.R.T.E., IPBSL, Moonwalk o SOLID son reconocibles por los participantes de una actividad singular, que podría encuadrarse como turismo científico o de experiencias, fomentando el interés y la curiosidad por los avances científicos y tecnológicos, y animando a observar el territorio con una mirada diferente, al igual que ocurre con las diferentes rutas que ofrece fieldworkRIOTINTO todos los días por la Cuenca Minera de Riotinto (Huelva), acercándonos al río Tinto, al entorno minero o al pasado británico.

Al finalizar la actividad, los organizadores aprovecharon la ocasión para agradecer la colaboración a Víctor Parro y Ricardo Amils, investigadores principales de gran parte de estos proyectos, quienes aportaron la información necesaria para diseñar el recorrido siendo fieles a los objetivos científicos.