Geoturismo como alternativa en territorios singulares

Podemos decir que el Geoturismo es una actividad que va alcanzando más protagonismo cada día que pasa, y como tal tuvo su hueco en el marco del IX Congreso de Geología de España, organizado por la Sociedad Geológica de España entre el 12 y el 16 de septiembre en Huelva, en la cual fieldworkRIOTINTO tuvo la oportunidad de participar como uno de los ponente.

La mesa redonda estuvo integrada por José María Barrera, representante del Geoparque Villuerca-Ibores-Jara, David Monje, promotor de GeoGata, Gregorio Gemio de fieldworkRIOTINTO y Ana Crespo, moderadora e impulsora de Geándalus, en la que se puso como punto de partida la experiencia de cada de los integrantes, la cual podemos conocer en el artículo editado para GeoTemas (descargar) y que podríamos resumir en:

  • J. M. Barrera: Un Geoparque facilita el turismo de interior de un modo sostenible, fomenta la divulgación del patrimonio geológico y da visibilidad a la Geología.
  • David Monje: la realidad del Geoturismo implica “+ turismo, – geología“.
  • Gregorio Gemio: No existe un modelo a replicar, su diseño irá función del territorio y el perfil de visitantes.
  • Ana Crespo: Cuesta encontrar un hueco, pero “quien prueba repite“.

Estas cuatro experiencias ya llevan el tiempo suficiente en el mercado como para poder evaluar su viabilidad y, sobre todo, cuales son las características que pueden hacer que sea reconocidas como recursos dentro de un sector, el turístico, donde entran en competencia con productos ya consolidados, estando todos de acuerdo con la afirmación de que para lograr su hueco, necesita exponerse a las exigencias del sector, diseñando cada producto en base a la tipología del turista al que puede acceder y las demandas del sector.

Repasando la historia de estas cuatro iniciativas de Geoturismo se hace evidente que estamos ante un producto que genera interés, y que especialmente aporta un valor diferenciador fortaleciendo cada uno de los destinos que los acoge, una visión del territorio que contribuye a su desarrollo y que propicia una relación que puede resultar complicada, la de la Geología como ciencia y el del Turismo como sector productivo. Esta confluencia da lugar a muchos posibles productos, suponiendo una alternativa al modelo turismo clásico, siempre como el patrimonio geológico como recurso principal transmitiendo valores de sostenibilidad.

Y es que el Geoturismo se puede encuadrar dentro del denominado turismo de experiencias, especialmente como parte del denominado turismo científico. Un turismo especializado y en pleno auge gracias a viajeros más formados y mejor informados. Estos tienen antes si una amplia oferta donde elegir, pero más de la mano del marketing que de la realidad, siendo habitual “comprar” experiencias ilusionantes y acabar “sufriendo” viajes interminables y anodinos. Sin duda, un buen producto de geoturismo es una herramienta eficaz para solucionar este problema, por cuanto la geología abarca todo aquello que nos rodea y en gran medida es punto de partida para el devenir histórico de comarcas y regiones.

Además, debemos tener en cuenta que, incentivando otra mirada al paisaje y ayudando al viajero a desvelar el porque de estas singularidades que nos regala el patrimonio geológico, estamos colaborando en la construcción del Destino turístico, con un producto novedoso y especializado que complementa la oferta existente en lugares donde la industria turística ya se encuentra desarrollada (GeoGata o fieldworkRIOTINTO), o bien suponiendo el germen en torno al cual se posibilita el desarrollo de un tejido turístico en lugares de singularidad geológica (Geoparques).

Modelos de productos de geoturismo hay muchos, propios, basados en el propio territorio, o replicando ejemplos ya testados, como sería el bird watching o los recorridos fotográficos, y del interés del tema no cabe duda, solo era necesario alzar la vista y comprobar como el salón donde se celebró la mesa redonda se encontraba repleto, sin asientos suficientes para todos los asistentes. Y aunque aquí se expusieron cuatro ejemplos, son muchos los que ya se desarrollan en nuestro país, con ejemplos en casi cada provincia, y con iniciativas tan interesantes como el curso de “Guía interprete de turismo geológico“, enfocado a la formación de quienes buscan en este sector un desarrollo profesional, o el “I Curso de Geología Turística” organizado por el ICOG, de gran aceptación y del cual ya se prepara una segunda edición.

En nuestra opinión, el geoturismo es, en la práctica, una realidad a la que solo le falta alcanzar una mayor visibilidad dentro de los profesionales del sector turístico para afianzarse, y supone una manera diferente de mostrar el territorio, un motivo añadido a la hora de elegir Destino y un acicate para volver a quienes ya lo conocen.